El radiador del coche, al igual que la bomba de agua, es uno de los elementos que forman parte del sistema de refrigeración del coche, siendo su principal objetivo evitar que el motor se sobrecaliente, de esta manera se podrá garantizar un correcto funcionamiento a cualquier nivel y se ofrecerá el máximo rendimiento.

El motor genera mucho calor, y para controlar que ese calor no dañe al motor es necesario mantenerlo refrigerado, siendo el radiador quién cumple esa función.

El radiador se encuentra ubicado en la parte delantera del motor y carga de líquido refrigerante que circulara por dentro del motor. Cuando el líquido refrigerante pasa por el radiador recoge el aire del exterior, que es generada por el propio movimiento del coche y que en conjunto con un ventilador, que se encuentra detrás, enfrían el líquido refrigerante para evitar el sobrecalentamiento del motor.

El radiador está formado por un grupo de tubos de cobre que se encuentran de manera paralela con un espaciado, de tal forma que los tubos al contar con un sistema de aletas puedas ampliar la superficie por la cual se disipa el calor del motor.

El radiador es la parte más importante del sistema de refrigeración del motor, por esta razón es importante comprobar la temperatura en el tablero de mando del coche, por lo regular tiene un símbolo para indicar la temperatura que se tiene; y de esta manera es más fácil poder detectar a tiempo los signos de un mal funcionamiento en el radiador y poder prevenir daños mayores al sistema de refrigeración.

Comprueba la temperatura del indicador en el tablero para detectar a tiempo fallos del radiador y prevenir daños mayores.

El funcionamiento que realiza el radiador se lleva a cabo de la siguiente manera:

  1. Los tubos reciben el refrigerante caliente que proviene del motor, a través del tanque que está situado en la parte inferior.

  2. El refrigerante se enfría mediante el aire que proviene de las aletas de los tubos y es empujado a través del ventilador.

  3. Cuando el refrigerante está frío, regresa a lugar a través del tanque inferior del radiador.

Para que todo el proceso anterior pueda llevarse a cabo con éxito, y que el rendimiento del motor sea óptimo, es indispensable que el circuito de refrigeración esté lleno, para esto lo más recomendable es que el líquido se haga mezclando agua y refrigerante, se debe tomar en cuenta que el punto de ebullición del agua es más bajo que el del refrigerante por lo cual si se llegase a percibir un nivel bajo se le puede añadir un poco más de agua.

Los fallos más comunes que presenta el radiador del coche, y que son indicios que da el mismo para darle el mantenimiento adecuado o para cambiarlo son:

  • Obstrucción del núcleo.

– Aumento de la temperatura en el motor.

– Se presentan fugas de líquido refrigerante.

  • Ensuciamiento externo del radiador del motor.

– El motor se calienta más de lo normal.

– Se tienen un consumo excesivo de refrigerante.

  • Despresurización.

– Se encuentran fugas, tanto en el radiador como en el motor.

– Aparece humo vaporoso por debajo del cofre del coche.

– Se percibe el olor particular del líquido anticongelante.

– El líquido anticongelante llega al punto de ebullición cuando se conduce rápido.

Tip: Siempre se realizará la sustitución del radiador en un coche cuando el motor ya se haya enfriado.

Para evitar algunos fallas es importante no esforzar demasiado el motor, de esta manera se evitará que se sobrecaliente; además cuando se realizan largos viajes es recomendable parar cada 2 horas, no solamente para estirar las piernas y descansas, sino para que el motor se enfríe un poco; de igual manera cuando se está detenido en el tráfico por mucho tiempo es mejor apagar el motor, pero siempre estar al pendiente para avanzar.  

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