Por lo regular cuando manejamos siempre lo hacemos por caminos conocidos que no representan dificultad alguna para transportarnos con facilidad, inclusive puedes tener tus propias rutas para llegar a cada destino que desees, sin embargo habrá algunos momentos en los que tengas que pasar por caminos difíciles que pueden suponer un gran riesgo para tu coche, sobre todo si no sabes cómo manejar por esas zonas con las precauciones adecuadas.

Antes de salir a aventurarte por nuevos caminos debes conocer la distancia que vas a recorrer y los puntos de servicio para recargar gasolina y tener cobertura telefónica.

En cualquier tipo de camino difícil en el que te encuentres debes considerar bajar la velocidad, y tratar de mantener un ritmo constante para no quedarte atrapado y poder salir del mal camino lo más pronto posible.

Toma en cuenta lo siguiente para poder manejar con seguridad:

  • Siempre conduce con tus dos manos en el volante.
  • Baja la velocidad al momento de doblar, y mantén una velocidad constante al girar en una curva.
  • Aumenta tu distancia con los demás coches.
  • Evita derrapar, es decir que tus llantas no sigan la dirección que les indicas.
  • Para mantener una conducción segura deberás soltar el acelerador suavemente y bajar la velocidad hasta que puedas recuperar el control del coche.

Tipos de caminos que te harán manejar en condiciones difíciles

  • Camino mojado

Cuando un coche pasa sobre un camino mojado es posible que las llantas se deslicen y no pueden responder a la dirección, frenado o la aceleración. Para evitar pasar por esto se debe revisar la presión de los llantas todos los meses, y reducir la velocidad cuando vayas a cruzar por grandes charcos o calles inundadas.

* Los caminos mojados pueden llegar a presentar peligros al igual que los caminos de nieve, ya que tienen un menor agarre y una mayor distancia de frenado.
  • Camino inundado

 Cuando un camino se encuentra inundado es probable que el coche se quede atrapado ya que el motor puede ahogarse y el coche simplemente no funcionará, además de que dependiendo del clima puede entrar agua en el interior del coche y el coche se arrastrará sin control.

  • Caminos de arena

La arena cambia de su estado dependiendo de la temperatura, las condiciones del lugar y la hora, para pasar adecuadamente por estos caminos se debe llevar un ritmo normal para no patinar ni perder la estabilidad y sobre todo que no se quede atascado.

  • Caminos de barro

La tierra mojada suele ser el terror de los conductores, no solamente por ensuciar el coche sino porque las llantas suelen quedarse atascadas en los charcos, no se conoce la profundidad que tienen y si hay piedras cerca, antes de pasar por un camino así se debe conocer la inclinación del camino y de qué lado se posiciona mejor.

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